Te Prometo Anarquía

y ahí van los susurros viales como letanías vírgenes, como alfileres de una noche desolada que se hunde en la policromía del amor, que a la vez es un espejo

foto © Beatriz Elena López

 

[RODRIGO ARENAS-CARTER]

 

 

1.

 

camino / gritando
corro gritando te amo por las avenidas
como un sicópata suelto por los callejones
te amo te amo te amo
les digo
a ratos /
tropiezo con alguna alcantarilla / y los transeúntes se ríen de mí y yo no dejo de gritar que te amo

 

los prostitutos del muelle se estrellan entre la avenida y me defienden con las balas de la insolencia

 

y yo grito mi amor sin parar
me quedo sin voz pero sigo gritando
mi garganta se llena de dolor y sigo gritando y los chicos del muelle intentan protegerme formando un circulo a mi alrededor y sigo gritando y una vieja rubia que va pasando por ahí con su bolso michael kors en la mano saca su iphone con protector chanel llama a la policía y sigo gritando y los chicos del muelle le roban el bolso y el teléfono y sigo gritando y la policía llega y se horroriza ante mi garganta llena de pus y sigo gritando y me da fiebre y sigo gritando y los policías no pueden controlarme y sigo gritando y la lengua se me cae a pedazos y sigo gritando y la gente ya ha empezado a sacarme fotos y a grabar videos y sigo gritando y un periodista llega a tratar de entrevistarme y sigo gritando y mis dientes empiezan a saltar y atacan las mejillas de los policías y sigo gritando y llaman al FBI a la CIA y cuando me buscan en la base de datos y se dan cuenta que soy ilegal llaman a la migra y sigo gritando y mis pies sangran y sigo gritando y aparecen ulceras por mis manos y sigo gritando y se me cae la piel y sigo gritando y ya no se donde estoy y sigo gritando y ya nadie se atreve a mirarme

 

2.

 

matar un mundo para construir una ciudad. matar un hijo por un pasaje aéreo en la peor clase. matar una estatua de sal para entrar en el cuarto oscuro de BROOKLYN. matar a mi madre por una green card. matar el vientre por una beca. matar las horas por unas millas.

 

y las manos, sobre el escritorio, tensas.

 

3.

 

la ceguera de la sordera de la anestesia de la fetidez de la lengua quemada
y yo,

 

cargando mi corazón ilegal entre la avenida como lo único que queda para llegar a esa puerta

 

había una vez una casa a punto de derrumbarse en QUEENS dentro de la cual se escondía una imitación del universo. teoría de tres pisos y todo embadurnado en negro. de cajas con murmullos y el piso en gritos. de pañuelos sucios y humo encerrado. la entrada a 10 dolares con derecho a un vaso de vodka y la ceguera de la sordera de la anestesia de la fetidez de la lengua quemada ante la colección de almas mas selecta que he podido contemplar. solo manos. y el sol.

 

pero el corazón ilegal va de huida a las cinco de la mañana. el peso de las palabras y la imposibilidad de reemplazar al tiempo. no hay piedad. solo papeles.

 

4. 12.30 PM

 

permítete imaginar una pieza blanca y promiscua. en ella, los amigos deslizan las horas con los ojos adentro. uno es español, el otro, neoyorquino, sin olvidar al gigante guatemalteco, y tú               el chileno insistente pero agradable. todos beben de sus jugos infantiles, respiran las sábanas, cuentan el espacio con las inconscientes llamaradas de sus gargantas, se rinden sin luchar y se pierden, como la literatura gris de los jueves. se recuerdan extrapolando las horas aunque no sean testigos de ellos mismos. nuevamente, la imaginación engaña al cuerpo y todos somos Río de Janeiro, aunque la nieve caiga entre los callejones del lunes.

 

5. EXPLICACIONES COTIDIANAS                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            exilio voluntario en la ciudad ilegal: vine sin que nadie me obligara, salvo el derecho de vivir en paz. yo mismo vendí mi familia y mis muebles y mi cuerpo y hasta la cortina del baño por el miedo a ser parte del éxito económico de un país fracasado. recuerdo que vendí la cortina del baño en una feria libre callejera, y hacía tanto calor que me puse a venderla descalzo y me la compraron igual y la gente tan linda de la feria me saludaba pese a mis andrajos reguetoneros y me traje la belleza de esa tarde en mi maleta que es la real belleza de ese país. elegí el día y la hora de mi partida, huyendo de los insultos de mis vecinos, indignados por el ruido de mi teclear en la medianoche. nadie me dijo cómo tenía que tomar el taxi hasta el aeropuerto, nadie excepto la silueta de la ciudad ilegal, perdiéndose en el punto exacto en el que se configura el horizonte. ni mis padres, ni mis profesores, y/o tutores me educaron en el arte de comportarme dentro de una aeronave, pero tenía que contemplar cómo el espacio era plasma entre mis manos.

 

6. MEMORIA DE LA CIUDAD ILEGAL III

 

yo estoy perdido en las calles,
perdido no de perder el sentido inexacto de la ubicación espacio-temporal,
sino perdido en términos de-mo-ní-a-cos
(no tengo pasaporte ni tarjeta de crédito ni visa jaja / estoy / loco)
mi cabeza revienta de estímulos porque las calles no se acaban nunca
las multitudes transitan por las avenidas como si fuera el último domingo antes de un apocalipsis
(uno de tantos apocalipsis, siempre es muerte lejos de casa)
nosotros contemplamos la ciudad desde una esquina llamada ilegal

 

yo estoy
frag / men / ta / do

 

yo no soy yo
soy nosotros
soy miles de nosotros perdidos en la estación de buses, o quizás en la plaza esperando a que pase alguien y nos mire de frente y nos hable como en el bar que dejamos atrás
ese bar que está más allá del desierto y del océano
ese bar que nos abrazaba sincero en una esquina del viejo barrio
mientras que la ciudad
nos abraza
sólo
mientras soñamos despiertos

 

7. MEMORIA DE LA CIUDAD ILEGAL V

 

soy un monstruo que no necesita patria
carezco de esa absoluta soledad
he creado mi propio acento en español, mi propia jerga en inglés, y en medio he inventado una palabra ilegal y hermosa
soy tu peor pesadilla
soy el que mata el desierto
soy el que te mira a los ojos
soy
el que eternamente camina aunque esté quieto y sin pasaporte

 

8. 0 (DE NUEVO)

 

y
al final
cómo era la ciudad ilegal?
la recuerdas?
recuerdas el terror de las avenidas
la falsa amistad de los coyotes
el rostro inexistente de tu nombre
recuerdas?
recuerda
recuerda regularizar tu situación cada tres meses (o más si la ley lo permite)
recuerda sacarle fotocopia a tu pasaporte
recuerda que no tienes derecho a opinar
recuerda los cuarenta días y las cuarenta noches en el desierto
recuerda la carretera panamericana entre buses de malamuerte y plátano frito
recuerda          los prostitutos Hondureños en Guatemala
los limpiacalles Colombianos en Antofagasta
los poetas Peruanos mendigando en Miami

 

recuerdas / a la orquesta / que no dejaba de tocar?
recuerdas / la belleza / de esas noches reguetoneras en Detroit / en la zona roja / en las calles de Managua / en La Legua / en Buenaventura?

 

te acuerdas de ese lugar en el que viven hombres y mujeres de cuerpos hermosos y menudos y que respiran las noches aterrados por papeles imposibles?

 

recuérdame a mí
recuérdanos
por favor
no nos olvides
como cuando yo desaparecía entre la multitud en Manhattan
y ni siquiera
la imitación del amor
era capaz
de salvarme

 

9. NO MATARÁS (Inspirado en Thou Shalt Always Kill de Dan Le Sac y Scroobius Pip)

 

No robarás la pornografía de tus amigos.
No usarás los nombres de
Linda Lovelace
Georgina Spelvin
Lexington Steele
Tony Eveready
Vanessa del Rio
Tiger Tyson
en vano.
No asumirás que una persona, sólo por entrar a un sex shop, es pervertida.
No dejarás de seguir a una actriz porno sólo porque ha dejado de ser “underground”, cool, o joven.
No cuestionarás a Larry Flint.
No juzgarás a un DVD XXX por su portada.
No te enamorarás
tan fácilmente.
No usarás el porno para estimular los genitales de otro.
Lo usarás para estimular su mente.
No te retirarás de una orgía apenas hayas alcanzado tu orgasmo.
No pondrás en un pedestal a los artistas eróticos y/o pornográficos y/o postporno, sin importar cuán geniales fueron o sean o serán:
Robert Mapplethorpe: era sólo un fotógrafo
Madonna: es sólo una cantante
Annie Sprinkle: es sólo una performer
D.H.Lawrence: era sólo un escritor
BruceLaBruce: es sólo un director de cine
Prince: es sólo un músico
Leonor Silvestri: es sólo una artista
Jean Cocteau: era sólo un artista
Robert Crumb: es sólo un dibujante
Tom de Finalnd: era sólo un caricaturista
Dalí: era sólo un pintor, estrella de comerciales de televisión y mitómano
Gerard Damiano: era sólo un director de cine XXX
Las Yeguas del Apocalipsis: eran sólo un dúo de performance
Tinto Brass: es sólo un director de cine.
La próxima sensación del mundo del post porno: es sólo un artista.
Darás el mismo valor a las experiencias sexuales en países de habla Inglesa, que en países de habla no­ Inglesa.
Recordarás que los genitales afeitados, los glúteos de silicona, el esmalte de uñas, y los implantes salinos para agrandar el escroto no son parte de los cuatro elementos
y nunca lo serán.
No harás sonidos repetitivos cuando te estés masturbando o teniendo sexo, sonidos como ah ah ah, o
Oh my Goooooddd!

 

Y,
por sobre todo,
y más que nada,
recuerda
que
no matarás.

 

RODRIGO ARENAS-CARTER. (Santiago de Chile, Chile, 1976). Escritor, editor, gestor cultural y artista visual migrante. Maestría en Literatura, UPLA. Diplomado en Arte Contemporáneo. Autor de los libros NYC30H (2010), La Santa Trinidad (2015) y Once (2015). Su trabajo en performance ha sido presentado en Estados Unidos, Francia, Guatemala, Chile y Colombia, y ha derivado en una serie de premiados ensayos. Trabaja temas como la postnacionalidad y la transracialidad. Becario de Siemens Foundation.

 

08 de Julio de 2017
1976, autor invitado, Chile, Estados Unidos, Guatemala, New York, poesía, prosa poética, Santiago de Chile

¿algo qué decir?