Te Prometo Anarquía

furor de meteórico esperma en las ciegas entrañas de las milpas y los maizales mientras Eolo lo va mutando todo: generación espontánea, he aquí

danilo lara

[DANILO LARA]

{a}

GENERACION ESPONTANEA 00

{b}

GENERACION ESPONTANEA 01

{c}

GENERACION ESPONTANEA 02

{d}

GENERACION ESPONTANEA 03

{e}

GENERACION ESPONTANEA 04

{f}

GENERACION ESPONTANEA 05

{g}

GENERACION ESPONTANEA 06

{i} 

GENERACION ESPONTANEA 07

 

[De cómo el viejo hombre ciego esculpió mentalmente al meteorito]

Allá afuera el gigante de piedra fue un aplastador de estrellas, un viajero intergaláctico maldito con la piel tatuada de cráteres, uno por cada estrella que apagó al tocarla.

Cuando el gigante llegó a la Tierra, tan sólo el viejo hombre ciego pudo escucharlo caer.

En un acto que contiene desiguales dosis de demencia senil, insultantes ganas de morirse y la ingenua aceptación de una profecía ridícula que escuchó de una bruja en la feria de Sanarate (tras lo que decidió adoptar el papel de la versión más bizarra de la Virgen María), caminó entre la montaña a recibir al gigante.

Y sonrió imaginando que era su hijo quien se había somatado contra este mundo después de andar volando por el espacio. ¡Porque esas mierdas totalmente suceden!, recuerda que solía platicar con otros.

Entonces el pobre viejo hombre ciego pegostea unas historias con otras, construyendo bodoques cognoscitivos que pueden bien ser una mierda o la estructura más compleja y hermosa de la naturaleza. A diferencia de los que no hemos adquirido el conjunto de ceguera y demencia senil, el viejo hombre ciego ha conseguido lo que algunos denominarían una mente completamente abierta, es decir, sin esa fea manía de establecer, como cerco para que no se brinquen los vehículos, entre unas historias y otras  (entre unos recuerdos y otros) ese concepto de “la realidad”.

Ahora se da cuenta de que ha llegado a los maizales abandonados, un calor fascinante le pica la piel como si estuviera frente a una hoguera. ¿Qué tipo de bestia hecha de fuego es mi hijo?, se pregunta aunque no aterrado, más bien como quien  pregunta: ¿cuánto pesó el nene?, pues, porque que tu hijo sea una bestia hecha de fuego es algo que totalmente sucede. Estira sus manos picantes entre los cadáveres que recuerda son los maizales, reconoce la textura de una mazorca, de una mazorca viva, ¡la mazorca está viva en pleno maizal muerto! Pero además la mazorca tiene cuatro cabezas, como esas serpientes que hablan, que pronostican cosas espantosas y que totalmente existen.

Pues las mazorcas de cuatro cabezas vienen siendo el opuesto existencial de las serpientes  con el mismo conteo cefálico, las mazorcas cuatricéfalas sólo pueden significar el desarrollo de eventos fabulosos, de escala cósmica… como la llegada del hijo del viejo hombre ciego, un viajero de mil años que fue dejándose la epidermis en su batalla contra la atmósfera, descorporizándose y haciéndose cráteres conforme atravezaba los escudos hostiles de este mundo. Un magnoesperma.

Las manos del viejo demente tocan el núcleo ardiente de lo que solía ser un gigante aplastador de estrellas.

08 de Mayo de 2012
1982, arte gráfico, cómic, Guatemala Ciudad, narrativa

una intervención en “furor de meteórico esperma en las ciegas entrañas de las milpas y los maizales mientras Eolo lo va mutando todo: generación espontánea, he aquí”

  1. Ruth Vaides dice:

    Muy buen relato, y me encantan las ilustraciones.

¿algo qué decir?