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Génesis Ramos
el rastro del pasado se sumerge en nuestro interior como una serie de imágenes-manifiesto cuando buscamos reconstruirnos lejos del abismo, entonando un canto como de emancipación volcánica y refugio
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Erick Menchú
alrededor de las planas jerarquías del individuo sobrevuela un artefacto avizor que resignifica la repetitiva y silente comodidad, y acaba desnudando sus hasta entonces invisibles mecanismos
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Edit Guevara
habrá que refugiarse bajo la omnipresencia intimista de las complicidades mudas, los duelos y los lazos invisibles que sostienen a quienes se desplazan por la soledad sin ser objetos
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Debora Aquino
fulgura en sospechosa calma el panteón de los líquenes faciales y los tesoros de la tierra mientras Yum-Kimil e Ix tab parecen aullar y sus dientes de jade albino agrietan la noche
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Rudy Alfonzo Gómez Rivas
la memoria se ensalza, cual belleza herida, ante la solemnidad de la naturaleza, con su lírica de cenizas, fuego y enjambrados refugios que a la vez son caminos, atávicos senderos de descubrimientos
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Kevin Rivera
de cuando la realidad se desmorona en efímeros instantes para codificar apariencias, secretos y confesiones que parecen suspendidos ante el abismo de lo cotidiano
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Fernando Gudiel
el pulso frenético de una vieja Olivetti parece registrar pactos de supervivencia televisados bajo lunas carmesíes, rayos en una noche tormentosa que iluminan el horizonte antes de tocar el suelo
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Erick Boror
una vez alcanzado el umbral de las estelas y su vals primitivo, nos espera la inmersión ceremonial en el cenote en donde se aparean mitos y se procrean guardianes sacros
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Lunatari Dala
partituras visuales que parecen aflorar en el seno del equilibrio y la finura vulnerable de la esencia humana hasta abandonar el vacío y recalar allí donde el cuerpo no se impone, aunque se adivina
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Marcos Gutiérrez
estruja el árido corazón sumergido en tinta de viejo diario cada vez que, a lo largo del ritual de las transiciones, los cuerpos anidan separados por el hallazgo de lo inherente y desechable
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Rodolfo de León
en el espacio litúrgico del lienzo se van agolpando presencias con su rigor de penumbra terrosa como recuerdos que asoman para desafiar la quietud del silencio
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Kevin Mérida
el espíritu navegante del indómito Ilustrador reclama su minuciosa heráldica como un código yakuza en calidad de trueque para el lienzo taxonómico de un Nuevo Mundo













