María Odalys Pineda

1995

,

Huehuetenango

a través de un soliloquio de tesitura invisible la voz impulsa una sombra penitente que acepta fundirse con la corporeidad de lo profundo para poder transfigurar, para acabar de disolverse

—



1


nada está bien

soy agua contenida que se ensucia


tal vez no soy el agua

sino el estanque

y me quedo vacía


2

a veces me siento agua estancada

un ser inamovible que reposa

intentando que el torbellino de partículas baje

se asiente

y yo pueda ver en dónde está la luz


con un poco de luz puedo volverme nube

subir como un leve vapor que se condensa

y viaja

viaja a donde el agua fluye

limpia y azul

sin partículas que se alboroten


3

siempre he sentido

que tengo una especie de transparencia

que me hace habitar lugares

de manera fantasmagórica


ausente

solo ausente

por elección

por azar

por condena

por castigo


solo ausente

invisible


con millones de etiquetas

llenando un lugar

que solo puede hablar

del incendio que soy

y del miedo que le tienen a mi fuego


técnica de la piedra gris

para no doler

para no dolerme


4

A veces sueño que me hablas

no me dices cosas importantes

se percibe un deseo secreto

incluso en lo onírico


a veces soy ingenua

olvido que nací de la maldad del mundo

siempre intentando comprender

el porqué de cada uno


mi corazón es ingenuo

olvida que lo malo existe

solo porque él es bueno


a veces quisiera ser la mitad

de lo que han sido conmigo

y me reprochó por ser tan débil


5

aprendí a tener miedo

por un poco de calor en mis pies

dejé de verme en el espejo para no hacer reproches

aprendí a desfasar el cuerpo de la mente

mientras adentro se hacía un huracán


un huracán que paraliza

acorta las palabras y las vuelve monosílabas

contenido en todas sus formas

atrapado en un cuerpo

deseoso de salir y destruir


aprendí a tener miedo

sin saber que lo tenía

movimientos automáticos

la normalización de la voz grave

ajustando cada fibra de mi ser


una onda se expande en la habitación

y el recuerdo

la memoria del cuerpo que no engaña

me paraliza


6

si muriera ahora

lo haría sonriendo

me entregaría a la marea

mientras confieso mi amor

lo gritaría a la orilla

sin que me importe la presencia de un receptor

en mi grito se desprendería

el aura

la esencia

como suspiro al viento

y yo me desvanecería ya sin ese peso

sabiendo que amé

porque personas como yo

no podemos hacer otra cosa más que amar

nos enamoramos del gesto

de la consecuencia de ese gesto

de los símbolos

del lenguaje

de la piel imaginaria

de la sensación que produce imaginar la sensación


si el mar reclamara mi vida ahora

iría gustosa

dejaría que la sal pique mi cuerpo

mientras saboreo la muerte salada

con una sonrisa


7

pequeño ser

que habitas en mí

dame alas para volar

y fuerza para vivir

porque el mundo me consume


la soledad es irremediable

el camino no se puede negar

tampoco cambiar

y vamos a contra reloj

sin destino

sin instrucciones

desolados


pienso que me falta la fuerza

quisiera entender todo

y que fuera más fácil

poderte guiar

y saber que ahí estarás bien

que donde te deje

ocurrirás intacto

que la narrativa construida para tu vida

funcionará

ese

quizá

sea el consuelo

que le dé propósito a mi existencia


pequeño ser que me da la fuerza

mueve mis entrañas

recordándome

que fui capaz de formarlo

mueve todo desde adentro

solo mirando

con esos ojos

réplica de los míos


8


no serviría ni para prostituta

en este cuerpo que me tocó

el tacto es el eje primordial de los sentidos

la saturación debe estar predispuesta

anticipada

quizá

algunas veces

deseada


me deslizo entre las multitudes

el cuerpo se vuelve invertebrado

encontrando los espacios vacíos

que se divisan en cámara lenta


salto como gata en un portal

evito la piel

llena de verdades, de olores y texturas

evitó el beso que me calará en toda la espina dorsal

evito el estrujamiento que revuelve las energías

evito al otro


9

todos a los que les hablo

son fantasmas


a diario reviso las ventanas

esperando

tan siquiera

que me vean desde la calle


no me importaría asustar

si con eso consiguiera un poco de visibilidad


escribo en las paredes

las lleno de abecedarios

que crean belleza

una que nadie ve


tal vez no me ven

porque soy yo el fantasma


10


soy la hija de nadie

el mundo es

un destierro entero

un lugar al que no pertenezco


la soledad

insoportable


necesito una luz que me abrace

que abrace mi ternura

que no es de este mundo

inusual

excéntrica

anormal


*Inéditos



María Odalys Pineda en IG: https://www.instagram.com/mareaodalys_55/


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