I
Resuenan pasos en el hueco de la calle
pero no hay huellas sobre las piedras
sobre el adoquín
sobre la tierra
Silba el viento /cortado/
por un cuerpo que no existe
—espacio que se quedó mudo—
Existen
deseos de empezar algo nuevo
senderos ocultos tras la puerta
árboles sedientos de secretos
Existe
ese cuerpo siempre humano
—a veces fantástico rinoceronte blanco—
esos pasos dormilones
en trueque perpetuo de sueños por suspiros
de caminatas por siestas
de ojos cerrados por soles nacientes
Existen
/y existo/
desde que traigo el corazón de la montaña
en el hueco izquierdo de mi pecho
V
Estoy enfermo de ciudad
y solo me alcanzan los tufos
mi recaída es el pueblo
que aun en su estrechez
me pierde /me acorrala
me transforma en chiste
por eso vuelvo al corazón de la montaña
cada vez con más presteza
aquí lágrimas sudor y lluvia son lo mismo
todas lavan /sin pedir algo a cambio/
en casa el agua se presenta viciada /corrupta/
aquí sobre verde suelo
una lupa sirve para descubrir laberintos
entre las rocas entre los troncos
entre las rutas de mis manos y mis latidos
allá solo resuelven crímenes a favor de un gran señor
y encuentran un error en la letra que el pobre nunca escribió
aquí los guardianes están para eso
en la ciudad los uniformados nos roban la paz
con sus botas sobre los miembros molidos
aquí los zancudos me acribillan y el sacrificio lo vale
porque allá abajo las lenguas son como balas
con depravado gusto por cagarse en tu cara…
antes que asesinarte
XIV
Odio este cuerpo y también esta vida
pero más este cuerpo
que siempre llega tarde
cuando de vivirla se ha tratado
odio este cuerpo que en vez de colmarse
va quedando vacío /como el tiempo/
por eso ante la cuerda
me he retractado tantas veces
de odiar la vida
¿Habrá una forma de desnudarse de este cuerpo
sin despojarse de esta vida?
¡Quizá si dejo de escribir
se vayan apaciguando mis reumas!
XXXIII
Hemos perdido el derecho /es decir/ el valor
de mirar hacia el cielo
de respirar aire fresco
de caminar sobre nuestro papel
—sin temor a que se borren nuestras huellas—
de salir a la calle sin antifaz
de sentarnos en el parque
—con un libro entre las manos—
de escuchar a todo volumen
—nuestra propia risa en invierno u otoño—
de tocarnos el alma
de sentirnos el alma
de entregarnos con el alma
Hemos perdido el valor /es decir/ el derecho
a llamarnos Humanidad
*En Uk’u’x Juyu – El corazón de la montaña (Tierrapaulita, 2024)
CANTO AL CAMPESINO
Campesino verde sangre
sangre tierra
frío y hueso
surco frente
labio cacao
¡qué tibio despiertas!
envuelto en poncho de estrellas
qué vivo despiertas
respirando el polvo creador
¡qué bello despiertas!
brillando en tu rostro de jade.
Cuánta ternura hay
en el filo de tu sombrero
en el filo de tu mirada
en el filo de tu cintura
en el filo de tus zapatos.
Cuánta ternura hay
en tu espalda desnuda
en tu pecho abierto
en los cortes cicatrizados de tus manos
en tu rodilla postrada en tu silencio
esperanzado buscando el cielo
en tu beso al Cristo
en tu abrazo y en tu andar solitario.
Campesino negro sombra
siembra fruto
fresco astro
multibrillo
arcoíris en tus ojos
en tu espalda
en tu lengua
en tu ombligo
en tus callos.
Haces camino sobre la gran serpiente-sendero
besas el suelo con semillas que regarán tus hijos
alzas el vuelo quetzal florido
te posas soberbio sobre el paisaje heredado de tus ancestros
Campesino hijo mío
padre nuestro
deja posar un beso sobre tus lágrimas
deja dormir mis penas entre tus manos
deja que yo te cante
mientras sigas
aquí
conmigo.
*Primer lugar de poesía del L Certamen Literario Dr. Werner Ovalle López, Dr. Arturo Iturbide Collino, de la Asociación de Médicos Escritores de Guatemala, 2021
I
Eres mujer país
eres Vida
eres fuego
raíz
cielo
/visto desde una cueva
eres juego de escalas
cuando ríes
lloras
sientes
eres el ojo
inalcanzable
eres libro
cuerpo
tiempo
eres el eco del incienso
entre memoria y vuelo
II
Eres silencio
de agua triste
limonero
caricia dormida
sin sobresalto
luna llena
luna nueva
luna luna
gota suspendida
plof
plof
plof
III
Aquí tu nombre
cobra sentido
/sustancia eterna
aliento de ave
sustancia de ave
vuelo infinito
aquí tu nombre
como la noche
envuelto en una palabra
IV
Resurges de alguna hoguera
/segunda cuerda
flamígera
cegadora
con el filo entre los dedos
y un tictac
prolongación del deseo
/primera y tercera cuerda
V
Ahora entiendo que la noche
no alcanza
No
no es suficiente
cuando la vida se desliza
como un hilo antiguo
entre las llamas
de gatos y pájaros y rostros sin bocas
ahora entiendo que la noche no
no alcanza
cuando lo que se busca
es el viento
/hilo pendiendo de tu oreja
y las voces como llamas
VI
A veces solo quiero
que me escuches
a veces
solo quiero
escucharte
sin pronunciar palabras
a veces
cuando estoy de humor
y tú lo sabes
solo quiero ser visión
para que nada pase
para que todo quede
a veces solo quiero
tomarte una foto
*En Vida (Fiebre Ediciones, 2025)
Fredy Santos en IG: https://www.instagram.com/fredysantos03/


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