María Lara

1998

,

Ciudad de Guatemala

de cuando habitamos la grieta de lo ahora ausente para que el lenguaje nos reconstruya y encuentre su propia voz en el umbral donde la memoria deja de ser silencio para convertirse en un incendio de luz compartida

—


DEVASTACIÓN


Tiene el ser

naturaleza de escombro


es el borde

donde la nostalgia se acuna

y extiende los brazos

hacia todo tiempo anulado


hay en nuestras ruinas

una tensión de umbral

una libertad acongojada

donde se parapetan los cuerpos


su gastado forcejeo

provoca esta fisura

este hiato

donde renace

perpetuamente

la inevitable fuerza de la ausencia.


APROXIMACIONES


En esta zona cálida

de las sombras

obliteramos el miedo


sentimos al fin

el tenue sosiego del olvido

la cercanía que existe

entre el sueño y el vacío


y el cuerpo se abre al mar

al margen

a las costas de la dulzura

a las rocas abiertas

del lenguaje


y nos habitan las miradas

y nos habita el fragmento

y nos habita una gravedad nueva

colmada

del esperado llanto del sol


estamos dentro del filo

desde aquí escuchamos

la llegada de la luz.


PROMESA DE AGUA


Tengo en mis hombros

la vacilación de la lluvia


el anhelo del mundo espera

no para ser saciado

sino para conocer

una sed distinta.


DESPUÉS DEL SILENCIO


Un canto desconocido

mana de los márgenes

de este corazón mudo


las paredes reconocen

esa vieja cadencia

ese lenguaje olvidado

de la apertura


la memoria

no descansa en silencio

se desborda

en ecos nocturnos.


Este canto

es la bruma de aquel día

en que descubrí

cómo decir

mi nombre.


ÍGNEA


Le sobra un incendio

a mis manos


no sé dónde ubicarlo

dónde sembrar


este fuego

capaz de alumbrar

como de borrarlo todo


un calor diferente nace

de llamas así

solitarias

inoportunas

se cuentan otras historias

con las sombras

con la tierra

con la carne


someten los mitos

a una dolorosa alquimia

hacen

de sus cenizas rutilantes

una puerta

una llaga

un cuerpo.


SEMEJANZA


Tenés mis ojos

tenés mi boca

tenés ese mismo doblez

que llevo escondido

en la mirada

sos tan parecido a mí


acerco mi rostro al tuyo

para rehabituarme a tu presencia

siento tu aroma

dulzor agrio, punzante

bebo de tu reflejo


tu agua es mi agua


estas venas que nos hermanan

esta refulgente quietud

en la que somos

y nos dolemos, dolor,

vos y yo

nos dolemos.


*De Tensión de rotura (Proyecto Cultural Fantasma, 2024)



María Lara en IG: https://www.instagram.com/mariajoselm3/


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *