Marcos Gutiérrez

1987

,

Chimaltenango

estruja el árido corazón sumergido en tinta de viejo diario cada vez que, a lo largo del ritual de las transiciones, los cuerpos anidan separados por el hallazgo de lo inherente y desechable

—

ENTRE LA BASURA


in a night to walk about; we rise in the morning

to a crusty world headed nowhere, doorless:

A. R. Ammons



I

Las flores de mi madre

eran una pintura del pasado.

Aprendí a ver el rosal de fuego

sin percibir su aroma.


II

A veces cantaban los pájaros

desde su nido en la buganvilia.

A través de la enramada

un cielo en pausa.


Cuando los pájaros empezaban a aprender

a volar

uno o dos morían.

Sus lánguidos cuerpos,

con la tibieza de mi vida,

buscaba revivirlos.


Mis manos eran demasiado pequeñas

como para atrapar algo de una vida que escapa;

no eran como las manos de los hombres de afuera.

Al final los pájaros se iban en una pila de basura

y yo volvía a contemplar la enramada

que sostenía un nido vacío.


III

Un día le hablé a una niña

acerca de los pájaros muertos de mi jardín.

En silencio nos tomamos las manos,

redondas y torpes.

Algún día mi mano será de hombre, le dije,

y la tuya será de mujer.


Acostados sobre el pasto

nos cansamos de la humedad

y del olor a basura.


Corrimos a través

de un mundo extraño,

un mundo de concreto,

un mundo lleno de cosas vivas.

A toda velocidad huíamos del porvenir

que creíamos dejar atrás.


IV

Durante la noche

me escondía debajo de la sábana

para ver mi pijama fosforescente.

Imaginaba que era un pez extraño

en una noche infinita al fondo del océano.


Poco a poco me quedaba dormido.

Me ahogaba en la nostalgia

y en el frío de una cama.

Recordaba las manos de la niña

y su aroma diluido

entre el humo del mundo pirómano

y el aroma a basura bajo la lluvia. 


Dormía

para crear días nuevos

sin aroma.


V

Bajo un sol abrasador contemplaba mi alrededor.

En un arrebato de odio

me lancé

pateando un cúmulo de estiércol.

El aroma se hizo más intenso.

Me ensucié el rostro y las manos

y grité bajo el sol.


Llené una de mis manos con la suciedad de mi alrededor

y la lancé lo más lejos que pude.

Las bolsas de plástico, los boletos de lotería

y las hojas de papel

flotaron como mariposas frente a mí.

En ese momento noté que mi mano era más delgada

y que era capaz de estrangularse a sí misma.


VI

Leí muchas novelas

mientras dormitaba

en la frialdad de la cama.


Soñé con todo lo que hago hoy.


De pronto

un rostro


de pronto

un ajedrez


de pronto

una mano débil

sujeta las piezas del juego.


Deslizo mi mano

y entrelazo mis dedos.

Nos someto al dolor

de vivir rostro contra rostro.


¿Quién eres?, pregunté,

ya no eres una niña

y tu mano no es de mujer.


VII

Ya nunca volvió

el amanecer.


Sentí frío

y el color del cielo fue siempre distinto.


El cielo

fue menos cielo

y yo dejé de saltar en los charcos

al caminar.


IX

Quería escribir un poema

sin que nadie me viera.


Miraba la puerta

mientras la mañana

comenzaba a apagarse.

Debajo de la blusa

de una mujer madura

se vislumbraba una piel inmaculada

a contraluz.


El aire fresco

traía el sonido lejano

de autos y voces.


Frente al sol pasaba

una nube de humo negro

y la mujer se ponía un suéter azul

para proteger lo invisible

del frío.


X

En unos ojos

parecía gestarse otro tipo de infancia.

En la agilidad de unas manos que se entrelazan

se creaba una cuna tibia

para dormir una siesta bajo el sol.


Escondidos bajo un árbol

repetimos el ritual

una y otra vez

hasta agotar la imaginación

frente a la soledad.


Recurrimos a nuestras manos,

a nuestras bocas,

para explicarnos uno al otro,

motivados por la desesperación abrumadora

de cuando todo está perdido.


XII

Buscamos un tiempo a solas

para estar desnudos.

No éramos de formas, ni opuestos ni memorias,

éramos sólo dos velas pérdidas

frente al mar.


XIII

El canto de la derrota

siempre estuvo allí.

Nos hicimos un deseo

que nunca terminó.


Contamos una novela

que parecía encontrar un atajo

para nacer como nunca antes.


XIV

Entre muchas cosas

vino la lluvia.


Mi cuerpo se hizo pesado.

Sin embargo, un día logré

lanzarme al precipicio.

(con toda la voluntad de morir)

y floté por el aire

como el globo sostenido

por la mano débil de un niño.


Caí suavemente sobre un asfalto

que despedía un violento aroma a soledad.


XV

Un beso de violencia.


Mi espíritu iluso

se extiende como el rastro de una lágrima

entre unos solitarios

pechos blancos.


XVI

A media bocanada

una mujer hermosa

pataleando entre toda el agua sucia.


Cruzamos miradas

entre el agua turbulenta y el esmog.

Sus ojos verdes,

eran un árbol antiguo

que no encontraba su hogar entre la ciudad

despierta.


Juntos fuimos un animal de dos espaldas.

Su mano tomó mi rostro

y le arrebató toda la textura del tiempo.

Ella nunca paró de llorar

mientras mis manos,

torpes y ridículas,

buscaban consolarla.


Suspendida en el aire,

completamente desnuda,

la vi,

y me abrí como una flor que brota

en un suelo seco.

La tomé con mi gesto más femenino

y nos hicimos un cuerpo terso y acuático.


No me veas, me dijo,

mientras cubría su cuerpo con periódicos sucios.

Sobre ella buscaba adivinar sus pechos

debajo de las noticias que la cubrían.


Despertamos, acurrucados y desnudos,

bajo una pila de periódicos.

Guerra, presidentes y violaciones

nos cubrían.

Éramos dos andróginos adultos

perdidos en un basurero.


Caminamos sin hablar.


XVII

Fui a buscar a un amigo

que se había volado los sesos

en algún lugar.


El cuerpo,

la sangre

y su soledad

eran cosas perdidas entre las latas,

el papel y las cucarachas.


XVIII

¿Cómo decirle a mi madre

que algún día me lanzaré

del punto más alto del cansancio?


Me dedico a buscar charcos,

donde apenas se reflejen las estrellas.

Veo los distantes destellos imaginarios

como si fuesen un mensaje del pasado.


Chapoteo entre los reflejos

como el fantasma de un niño

que no conoce ni la muerte ni la vida

entre la multiforme basura

que nos habita.


*Entre la basura (Incendios Plaquettes, 2025)


Marcos Gutiérrez en IG: https://www.instagram.com/mgutierrez2397/


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