





Lo que pasa es que trato de ser honesto. Eso me tiene alejado de mucha gente, de la que me cae mal, de la que me cae bien y de la que quiero. Es que la verdad es que no mucho me gusta la mara, prefiero los lazos de colores, la sábanas blancas colgando y/o los cables que contrastan con las nubes gorditas. Y cuando me pongo a verga, pute, me salen fotos azules o con la temperatura con la que me sienta en ese momento, y no me importa si encuadro simétricamente hablando/viendo. Una vez me fui a poner bien etílico a la finada Maga. ¿Se recuerdan de ese barcito? Creo que estaba entre la 18 y la 19 calles; ahora hay una mierda de la Muni. Esa vez me sentí con todo el poder de las palabras que me gusta decir: «Tomo fotos sin pedirle permiso ni perdón a ningún hijuelagran puta», y así fue. Capturé imágenes de cuando tenía hambre, de cuando vi unas nalgotas, de cuando quería más chela, de cuando me dio curiosidad un chavo que tenía un gran talegazo en la ficha, y de cuando ya me estallaba la paloma (pides a gritos). Ah, y también de cuando a un chavo que estaba forjándose el futuro inmediato no le gustó que le apuntara con mi camarita Sony. Pero bueno, para terminar y crean que soy culto, ahorita que dije lo del forjar el futuro, me puse a pensar en la frase de un astrónomo que se llama Gaspar Galaz: «El presente no existe».
P. D. 1: ¡Pute! Me estaba acordando de los baños de la Maga. A la gran puta, en esas mierdas uno no quería ni dejar los bishes, sentía que salía un monstruo de esos inodoros cerotes.
P. D. 2: Siempre soñé con tener un grupo que se llamara The Bisheses (Los orinadores).






Ameno Córdova en IG: https://www.instagram.com/ameno_acido


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