Luis Hurtarte

,

con ausencia de testigos, el hombre pez se hace anguila en la corriente y avanza esquivando anzuelos, disparando microrealidades en viaductos interiores

—

 

TIERRA SÚBITA (I)

 

la soledad empieza

cuando veo mi reflejo

al final del vaso

el tuyo a lo lejos

en cristales del otro

del otro siempre

el último penúltimo trago

recuerdos mal-recordados

hasta vomitar la nostalgia

que retrata tu adiós

el último penúltimo trago

– otra vez

volvieron a correr

tus riachuelos

a emerger tus montañas

en la topografía

de mi rostro

te recuerdo espléndida

como los abuelos

de los abuelos de…

que si te recuerdo

como te conozco

mejor no empiezo

el último penúltimo trago

trago mis palabras

ojalá pudieras

huir de ti

NO HAY NUBES DE MAR

tus manos son un silogismo entre mis dedos y caminan por cementerios de cielos soleados. desde el reflejo de tus lágrimas de lluvia muerta, un idiota me grita al oído: sí sí, el mar está lejos y vos… inalcanzable

mis manos mientras tanto acarician los espejos

¿cuánto falta para abandonarte?

si amor, la lejanía es física

si adiós, el amor es para ti

regresaré a traerte, a lamer luz de ventana y saborear como siempre el último verso de mi última semana de verano

LAS PALABRAS RARAS

hay realidades

tan pretenciosas

dioses ocultos

en castillos de cenizas

que desaguan su existencia

en clepsidras alcohólicas

sueños lúcidos

donde las pesadillas

sueñan ser sueños

y los fetos

tienen hijos

en el vientre de su madre

dime entonces

si tu tristeza se asemeja

al llanto de la silla

del hotel

de la pequeña sinfonía

si es que es tan fantástica

para nombrarla

«onírica»

QUIENES CORREMOS Y GRITAMOS POR LAS CALLES

somos contemporáneos

en dimensiones esenciales

no-poéticas

incubados en las entrañas

del progenitor de los tiempos

iguales

somos el niño de la foto

la escultura de lágrimas

la caricia que queda

del sueño al despertar

ESA NIÑA

Esa niña, sabes, tiene ojos verdes

pero no de esperanza

de putrefacción

de silencios

de mi

de ti

MAÑANA MI

despertar un poco más temprano y desayunar un poco más liviano – tal vez así amanece más rápido

quiebro codos en la mesa

pensamientos sin querer

en tu espejo los deseos

lavan lágrimas y llanto

lavaré yo lejanías

con las manos en las sienes

la mirada contra el suelo

y el recuerdo de alguien más

que hay veces que la luna, veces hay que sale el sol y algunas otras en que no

espera que se escapa

la belleza de la muerte

espera necesito

sostenerme entre tus brazos

amanece y volveremos

a saber quién es el otro

mientras tanto la mirada escapa a todas las ventanas. no llores aún, la lluvia está apenas por caer

[ ]

en cada moneda

soy virtual decadencia

mañana…

forzaremos las rodillas

por hoy


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