CIEGA
no necesito verte
sólo buscarte adentro
siguiendo el surco
bañado de tu luz
llego al espacio
ambientado por el
aroma acariciante
de tus palabras
al sublime y entrañable
estado diáfano
del sonido sorprendente
de las huellas de tus manos
TREGUA
caminando sin notarlo,
atrapada en lo que sigue,
conteniendo el llanto seco,
te sentí como ráfaga en mi espalda,
volteándome en la distancia,
te reconocí súbitamente.
fue el silencio más estruendoso,
las miradas penetrantes,
por ese instante etéreo,
pude bajar mis armas,
pude sentir sin tocarte,
el calor más intenso.
ya el tiempo no se cuenta,
no hay aroma en las palabras,
solamente el momento desafiante,
de tu presencia junto a la mía,
y la valía del instante.
DEL FONDO Y DEL TRASFONDO
sabía,
vi. el camino,
vi las rocas, note las señales y reconocí los principios
avanzar,
me subí al camino estando aún en la orilla
a un lado,
conocí,
encontré,
pero el sentimiento se inyecta en el fondo desconocido
de los tuétanos traspasando los limites conocidos
llegando a finales únicamente imaginarios
mutando a principios elaborados,
verdaderos,
se balancean en el espacio neutro del fin y del inicio
se estaciona cómodamente
se arraiga y se enraíza,
se atora, se fija
falsamente,
y en esa proporción potencial izada al tratar de
devolver el sentimiento al universo del olvido,
te desgarra desde el fondo inaudito de los huesos,
pasa arrastrando pequeños trozos de partículas de tu misma genética,
el dolor esta más allá del cuerpo,
el desprendimiento
se torna resbaloso, casi mitológico
la salida es laberíntica, turbulenta,
perniciosa,
la trascendencia es por la forma inconscientemente
eterna, abismal y
estúpida
de alimentar el sentimiento,
el retroceso es imposible de esa inversión poderosa
de cada segundo de tiempo, no hay un solo rincón o
escondite que quede inocuo,
cada puerta y órgano,
cada ventana y sentido,
cada color y pasillo,
cada sistema y emoción,
cada estrella, cada gota,
avanzar,
desfijarse, desatorarse,
desarraigarse,
duele tan profundamente
que llega hasta al sentir que
ni siquiera te pertenece…
pero es transitorio
LO RECUERDO
atravesó la ventana como el haz de luz
que empuja la cortina para refugiarse dentro
atravesó la puerta como la sombra logra
colarse por el umbral aun con cerrojo puesto
atravesó el corazón como la vena que lleva
sangre viva, limpia y oxigenada
atravesó la vida como roca espacial,
pero antes de llegar al centro
se desintegró sin dejar rastro,
por la hostilidad flagrante de la atmósfera
PRECAUCIÓN
vi que los sonidos se deslizaban
en el aire
logre atrapar uno
lo guardo
quiero mantenerlo vivo
para cuando deba
destronar el silencio
SENTIDOS
cerca de la esencia
lejos del olvido
conduciendo un móvil perdido
deseando lo único imposible
es la alegría oculta
la historia insólita
el indómito presente
que se cierne sobre los sueños


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