Te Prometo Anarquía

se manifiesta el tránsito firme y cadencioso de la voz que intenta arraigarse en la geografía de un día interminable

walter gonzález

[WALTER GONZÁLEZ]

 

 

PRELUDIO

 

Odio los números

 

Odio los números,

odio cuando hablamos de ellos,

los números nos limitan,

nos dividen,

nos comparan,

nos obligan,

nos complican…

 

Odio poner números

en el vacío que nos mantiene en orden,

odio esos puntos suspensivos que suplen al infinito,

 

odio los ciclos,

las agujas,

las hojas marchitas del calendario,

los retratos de muertos importantes,

 

odio las clasificaciones en donde salgo perdiendo…

 

HOMENAJE A ALÍ CHUMACERO Y A OTRA PERSONA

 

“llega tu voz a destrozar la noche

y asciendes por mi cuerpo

como el cálido pulso hacia el latir postrero

de quien a solas sabe

que un abismo de duelo lo sostiene.”

ALÍ CHUMACERO

 

Y pareces invisible,

disfrazada con la ropa que la noche te imprime,

Una palabra con olor a ti

es la diferencia entre la monotonía

de la muerte prematura

y la incierta claridad

del sueño…

 

El tacto de mis manos

apenas rozándote

me hace sentir como el viento

que mece los árboles

y que se lleva en su viaje

a las nubes

sin dejar rastro…

 

Empiezo a desvestirte,

sombra inquieta,

te seduzco mientras recibo

en mis sentidos

pruebas indubitables de tu existencia…

 

Existo,

no cabe duda,

pues la fascinación de verte

(no con los ojos)

no debe caer al vacío…

 

Sombra desnuda,

porción de infinito.

 

 

INTERLUDIO I

 

Juchanep, 6 a.m.

 

6 de la mañana y yo sentado en la misma banqueta psicótica,

no hay modo de remediar el motor averiado

así que me detengo a escuchar

y a buscar entre tanto ruido mudo

un átomo al menos de tus suspiros…

 

La calle y sus adoquines ligeros están helados

igual que mis patéticos pasos

y la luz agrisada en mis ojos del amanecer verditerroso.

 

Mis dedos,

complementos de mi temblor,

se aferran a mis hombros en un dudable cruzar de brazos

y mis ojos arden acompasando

la secuela de mis insomnios…

 

Entre todo,

entre todo un nombre que se aquilata en mis ingenuos labios,

un nombre que debe pronunciarse sin voz,

con la fuerza de un suspiro apenas

y el vapor mentiroso de mi boca en el frío de domingo

se extingue con la forma de ese nombre.

 

I

 

Hoy,

Un nuevo amanecer

Con las alas rotas,

Llovidas…

 

Un sombrero negro,

El ala de la noche

Y el filo amargo de los luceros,

Picotazos de vidrio

Muerto…

 

Mi sangre se escurre entre tus dedos

Todavía caliente(s).

 

III

 

Soy un mueble disfrazado,

la luz de la ventana toca mi rostro,

me desmayo de pie…

 

La atmósfera de marzo

y de sus caminos obtusos

implosionó por fin…

 

Tengo entre mis dedos

una copa donde tus colores se descomponen,

fragmento cósmico…

 

Conjunto de chispas vitales,

supernova,

estación para un hemisferio muerto…

 

Un sólo ser te encierra por completo

y no entiendo como cabes…

 

Universo en expansión constante,

devorador de mundos,

lluvia galáctica infinita,

maravilla eterna,

me asomo y atrapo una vislumbre

a través de tus ojos.

 

INTERLUDIO II

 

Te saludo en la víspera

evitando la sepultura de mil comentarios bienvenidos,

mis palabras,

pétalos perpetuamente escasos,

se congregan en las gotas frías

que el cielo nos llora…

…en fin, así son los últimos días de mayo…

lluvia y silencio,

risa y silencio,

puras vísperas de un junio inútil…

y entre todos ellos,

como un ansiado paraguas,

se nos abre tu día,

tu día

del que también soy dueño.

 

YO CONTRA TODAS LAS RAZONES DEL MUNDO

 

Soy el cometa que anuncia el fin de una era,

soy la clave de un alfabeto nuevo,

una historia que no se va a repetir nunca,

soy el giro final de un tornado,

soy el último candado,

el que no tiene llave.

 

Manipulación cósmica,

callada,

disfrazada de nada,

agujero negro en medio del vacío.

 

Todos los tsunamis que fuesen necesarios

para matar al último pez

en medio del cielo.

 

Soy la regeneración de la podredumbre,

el neo gusano,

tengo en mis manos la piel quemada

del cadáver que se aferraba a una última esperanza,

fuese lazo, filo o fuego.

 

Soy el lamento callado de los muertos

de los que nadie se quiere recordar,

estoy llorando,

estoy sufriendo,

y dicen que los muertos ya nada sabemos,

no estoy seguro de querer vivir de nuevo,

de firmar ese contrato.

 

 

POSTLUDIO

 

¿Qué soy en este universo?

Me veo a mí mismo y me confundo,

camino y camino sin ir a alguna parte

y quedan dos enigmas:

uno que me espera

y otro que me envía.

 

*Textos pertenecientes al libro ‘Árbol piedra’ (2011), excepto el poema ‘I’.

 

24 de agosto de 2011
1981, poesía, Totonicapán

una intervención en “se manifiesta el tránsito firme y cadencioso de la voz que intenta arraigarse en la geografía de un día interminable”

  1. Ingrid Carrillo dice:

    Me gusta mucho esta revsista porque me doy cuenta que sale de lo cumun y deja todo lo populacho y se torna a algo DIFERENTE al fin buen materia… Los amo !!

¿algo qué decir?